sábado, 15 de marzo de 2025

 








MEMORIA DEL BALCÓN...


¿Cinco años ya? Entonces, esos días oscuros, escribí este poema... Que luego se publicó en mi libro "Poemas rotos". El tiempo pasa y algunas cosas no mejoran mientras otras empeoran. Y nos dicen que eso es la vida. Supongo que será verdad... Os dejo el poema. Un poema. Solo eso. A mí me sirvió. Me ayudo. Un poco. Como cada poema de los que escribo. Una pequeña ayuda. Eso, a veces, es mucho.




MEMORIA DEL BALCÓN

(poema escrito la noche que murió Aute)



Ahora que Aute ha muerto.

Ahora que las calles callan y los balcones gritan.

Ahora que estás cerca y te siento lejos

y estar lejos es mirar todos los ríos que hemos cruzado.

Ahora que Aute ha muerto.

Ahora que mis vecinos son vecinos.

Ahora que los vecinos no son enemigos

porque los enemigos no tienen caras 

que sonríen y gritan y cantan 

y hacen

todo el ruido que pueden

para tapar el horrible silencio de las calles.

Ahora que Aute ha muerto.

Ahora que miro a mi vecino.

Ahora que ya no puedo desconfiar de las sombras 

con las que me cruzo

porque yo soy otra sombra con el mismo miedo 

en el bolsillo

y el mismo dolor invisible

en los ojos..

Ahora que Aute ha muerto.

Ahora que ya no caminamos por las sendas 

cantando Al Alba

porque las sendas se cubrieron de zarzas 

y el fuego derribó 

los recuerdos

de días oscuros bajo el sol brillante.

Ahora que la gente muere y todos sabemos 

que la fila es muy larga 

y a todos nos han dado 

un número marcado.

Ahora que la gente se mete en la cama 

y tiene miedo al teléfono

y el silencio de la noche 

es un silencio lleno de gritos enterrados.

Ahora que Aute ha muerto.

Y los chavales ya no van de campamento a la sierra,

ni cantan Al alba mientras vuelven al albergue.

Ahora que cada noche hunde más la cama.

Y el silencio de la mañana no ofrece ningún refugio 

para las farolas huérfanas

porque las farolas ya han aprendido 

que el hombre es frágil y desmemoriado.

Ahora que Aute ha muerto.

Y ha muerto tanta gente.

Tanta gente que ayer aplaudían en tu balcón, 

tanta gente con la que ayer aplaudías 

desde su balcón.

Sí, todo será borrado por la lluvia.

Sí, todo será borrado por la luz

de los soles muertos de los veranos sin cristal.

Y sí, todo será finalmente borrado 

por la noche blanca del hospital.

Pero los balcones gritan y yo tengo miedo

porque un día dejarán de gritar y volverá el ruido

el ruido muerto de una ciudad sin alma

porque el alma habrá emigrado como los pájaros 

al llegar el invierno.

Habrá emigrado a un pasado que las calles ruidosas 

no podrán encontrar.

Ahora que Aute ha muerto.

Hoy que tanta gente ha muerto.

Ahora quiero cantar con la noche, 

con el coro de las ventanas encendidas,

con el compás de los árboles lentos,

porque tengo miedo de la mañana, tengo miedo 

del ruido de la calle,

del ruido que volverá a taparlo todo

y nos dejará sin la memoria del balcón.


















https://www.revistakopek.com/poesia/poemas-rotos-de-alfonso-vila-frances/






miércoles, 27 de marzo de 2024



ÁREA DE SERVICIO 

(palabras previas)









Este libro es y no es. Es un libro de viajes y no es un libro de viajes. Es un diario y no es un diario. Es un ensayo sobre la literatura y no es un ensayo sobre la literatura. Es un libro de relatos y no es un libro de relatos. Es un libro de poesía y no es un libro de poesía. Y así podríamos seguir un rato más. Nunca me pregunto para quién escribo mientras estoy escribiendo un libro. Pero luego esa pregunta es inevitable. En las primeras páginas declaro solemnemente que creo que algunas de las citas que he incluido aquí pueden ser muy útiles para el lector, tanto como una bengala de socorro   cuando estamos perdidos en medio del mar. A veces unas simples palabras pueden ser la luz que señala tú posición en la oscuridad. 


Este libro va de trenes, de viajes en Regional, por supuesto, porque desde que salieron "España en Regional" y luego “Caminos de hierro”, he seguido viajando, pero también va de viajes en coche, buscando pueblos perdidos y estaciones abandonadas, tal como llevo haciendo desde hace ya casi diez años. Sin embargo, aquí también hablo de literatura, de los libros de viajes y los libros que se llevan en un viaje. Comento los libros que he leído en el tren porque creo que leer en un tren puede ser una experiencia tan placentera como el propio viaje. No siempre, desde luego. Hay viajes que no se prestan al placer de la lectura, pero cuando se cumplen unas condiciones previas, leer en un tren, mientras miramos a ratos el paisaje, mientras vemos como el mundo pasa por el otro lado de la ventana (y nos da la sensación de que nosotros estamos en un lugar seguro, tranquilo y confortable), es una experiencia maravillosa. Pero no, este libro no va de esto, y sí va de esto. Porque en el tren se puede escribir, se puede hablar con otros viajeros (y hacer nuevos amigos) y sobre todo se puede pensar mucho, pensar reposadamente sobre todos esos asuntos que nos esperan al llegar a la estación. Y de todo esto, de todo lo que pensamos, meditamos, comprendemos en las horas de viaje también va este libro. Y no.




































































domingo, 11 de febrero de 2024

 




VIAJE INTERIOR

(Bocetos encontrados, primera parte)












































SI  UN VIAJERO...


No puedo reproducir las aventuras de Lawrence G. Marshall por los ferrocarriles de viaje estrecha española, pero me las puedo imaginar. La mayoría de estos ferrocarriles han desaparecido y nunca volverán. En algunos casos nos queda un camino, en otros casos no queda nada. Podemos saber por dónde pasaban los trenes, pero nunca los volveremos a ver, sólo en las fotos y en algunas pocas películas que se grabaron cuando aún funcionaban. Las películas son generalmente en Super 8, mudas, con una calidad maravillosamente deficiente, con sus fallos, sus cortes abruptos, sus imágenes desenfocadas, pero cuando por fin el cámara atina (un amateur siempre, un aficionado a los trenes que tuvo la suerte de grabar un testimonio en directo de un mundo que iba a desaparecer en poco tiempo), las imágenes son fantásticas, tenemos el tren y sus pasajeros, tenemos a los maquinistas y revisores, tenemos la caldera y el hollín, el humo y el carbón, tenemos al jefe de estación haciendo su trabajo mientras nos sonríe, tenemos el paisaje, un paisaje que ya no existe, como los trenes que lo cruzaban.


https://www.fronterad.com/si-un-viajero-ingles-una-manana-de-marzo/






sábado, 16 de diciembre de 2023

 

EL PAISAJE PERDIDO...


(...)

Pese a todo, los habitantes de Cambrils, o de Salou, o de otros pueblos de la zona, no se pueden quejar demasiado, tienen la estación más lejos de sus casas, pero por lo menos por ella aún circulan trenes. Los habitantes de Huete, de Tarancón, de Camporrobles y de otros muchos lugares de Cuenca no pueden decir lo mismo: allí no cambiaron la vía, sino que directamente quitaron los trenes, todos los trenes. Ya no hay Regional entre Valencia a Madrid por Cuenca, y son muchos kilómetros de vía (y por tanto muchos pueblos que se han quedado sin servicio ferroviario). ¿Y qué solución les dan? Ir hasta Cuenca ciudad a coger el Ave. No hay otra posibilidad, al menos si quieres ir en tren. No sé si os gustan los mapas, pero el mapa de las estaciones de tren de Cuenca a fecha de hoy es uno de los mapas más aburridos y sosos que he visto en mi vida: un puntito negro en el centro de la provincia. Un solo puntito: la estación del Ave de Cuenca, nada más. Todo lo demás en blanco. ¿Y porqué quitaron el Regional? Porque nevó mucho. Sí, eso, simplemente porque nevó mucho. Aquí no se cayó ningún puente ni se hundió ningún túnel. La culpa fue de la nieve, que todo el mundo sabe que es muy dañina para las vías, porque es ácida y destroza los railes… ¡Qué no! ¡Qué es broma! La nieve al tren no le hace nada. Se derrite y desaparece. Quedan unos cuantos árboles caídos sobre la vía. Muchos árboles, si se quiere. Pero los árboles se quitan (si hay voluntad para quitarlos). El temporal Filomena hizo algunos destrozos, no vamos a negarlo. Pero en la historia del ferrocarril español la naturaleza enfurecida (con riadas, por ejemplo) ha destrozado muchas vías y muchas infraestructuras y si se ha querido se ha vuelto a restablecer el servicio poco tiempo después.

(...)


leer en:

https://www.jotdown.es/2023/12/el-paisaje-perdido-informe-provisional/


















domingo, 9 de julio de 2023

 




CAMINOS DEL NORTE, 3: Valencia-Oviedo-Llanes



(...) 

Estamos en medio de un valle lo suficientemente amplio como para que el tren pueda circular sin demasiadas dificultades. Prácticamente no hay túneles, las curvas no son muy cerradas y no hay mucha pendiente, con lo cual podemos ir a una velocidad decente (dentro de la modesta velocidad de este tipo de trenes y este tipo de trazado). El único punto malo es cuando pasamos al lado de un derrumbe. Se ve que recientemente han caído rocas junto a la vía y el tren tiene que pasar muy despacio. Estamos entre la montaña y el río, en una parte particularmente estrecha del valle. Pero se pasa rápido y el tren recupera su velocidad habitual.

(...)




VER ARTÍCULO AQUI:


https://www.fronterad.com/espana-en-regional-oviedo-llanes/





(BOCETOS)



Día 1: Valencia-Oviedo.

































Día 2: Oviedo-Llanes-Oviedo














































Dia 3: Oviedo-Valencia